A veces siento que no estoy, que no soy lo que soy - qué soy? - cuando me miro al espejo.
Y veo que no tengo alas, como un pájaro, o como una mariposa.
Será que eso importa?
No creo.
Porque puedo volar aún más alto que un pájaro o una mariposa.
Porque cierro los ojos y no soy.
Cierro los ojos y soy, de nuevo, cualquier cosa que quiera - o no - ser.
Imagino, y ellos no -pobres pájaros y mariposas - y eso me hace volar aún más alto.
Grito fuerte, al cielo, sin esperar una respuesta.
Puedo planear, volar, soñar, sin necesidad de migrar o protegerme.
Es ahí cuando sé, que no necesito alas para volar, que no necesito viento que me lleve.
Me basta cerrar los ojos, y vuelo, vuelo, vuelo. Tan lejos como quiera.
Sem comentários:
Enviar um comentário