El frío y el calor decidieron separarse, así, de repente, en medio del invierno, justo cuando más necesitan uno del otro.
Justo cuando el frío se da cuenta de que el calor es parte fundamental, que no existe sin él pues depende de esa antagónica relación que surge entre ellos.
El calor, por otro lado, busca más calor y lo encuentra siempre: voraz, fugaz, latente, pero lo que no sabe es que cada vez que se aleja es el frío lo que busca. Y de vez en cuando vuelve buscando un abrazo gélido, y juntos se van fundiendo; en el momento en que el frío es más feliz el calor decide alejarse de nuevo. Entonces el frío se queda ahí, sintiendo el espacio vacío y los restos de hielo fundido que resbalan por su cuerpo que, ahora, se siente desnudo y vulnerable.
Y piensa que esta vez será ya el final, que él no volverá y la calidez de su abrazo podrá, por fin, olvidar. Piensa que su aroma ya no volverá a tatuarse en su cuello, en sus manos. Entonces se vuelve un poco más fuerte, cuando ya no le queda nada, y se recompone; uniendo y congelando, de nuevo, cada parte que él derritió.
Está relativamente completa, una vez más… Vuelve. Vuelve a buscarla y ella no quiere, pero no es capaz de resistir. “lo prohibido se vuelve tentador”; el frío quiere calor, el calor, hirviendo, necesita frío. Cariño, necesidad, cualquier idiota sabe que no es igual.
El frío mantiene su cuerpo a la disposición de aquel calor, pero ¿llegará el día en que diga “ya basta”?
Cada vez que él regresa hace con el frío lo que le apetece sin que tenga voz ni voto, pues la vuelve vulnerable y sumisa.
¿Quién es ese frío? Aquella fuerza que, en tiempos, fue tan poderosa, tan brillante, vibrante y sonriente, y que ahora está convertida en una debilidad, mínimamente fuerte, mínimamente sonriente. Él la minimizó, tal vez no intencionalmente, pero lo hizo porque ella se dejó, porque ella quiso estar ahí para él siempre, y él sólo la necesita ocasionalmente.
Cada vez que lo ve partir, ve cómo se vuelve a llevar un pedazo de su corazón.
12/11/2009

Ay violet, qué tristes palabras, qué sinceros pensamientos... Estás a tiempo, tienes mucho tiempo, para quererte, para premiarte con algo mejor, frío o calor, pero del bueno, de la mejor calidad.
ResponderEliminarEstá en tus manos, sólo depende de ti.
(A los demás no los podemos cambiar, ya nos resulta difícil hacerlo con nosotros mismos!)
No te derritas ni te congeles entera..., conserva siempre la cabeza.
Con cariño, un abrazo.
sinto como se eu fosse o frio. adorei o texto, e adorei o contexto, mesmo. escreves bem p'ra caralho em português e igualmente bem em espanhol. damn, girl
ResponderEliminareu sei querida :) esta escrito ali naquela tua descrição que AMO! mas acho impressionante como dominas tão bem o espanhol como o português :)
ResponderEliminarselo para ti no meu blog :)
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